¿En qué se diferencian vidrio y cristal?

Aunque a simple vista parezcan que son lo mismo, el vidrio y el cristal son dos materiales que cuentan con propiedades muy singulares. Aunque es común confundirlos, cuando los analizamos a profundidad, en especial bajo una óptica científica, resultan muy distintos. Maleabilidad, acabados, sonido, dispersión, resonancia y refracción, son algunas de las cualidades en las cuales vamos a encontrar las mayores diferencias.

Los seres humanos han tenido una íntima relación con el vidrio. De hecho, la humanidad aprendió como fabricarlo aproximadamente en el año 3200 a.C. Entonces tenía un fin más decorativo para fabricar joyería y adornos. Mientras la técnica de fabricación del cristal es mucho más reciente, aproximadamente en la Europa del siglo XIII, cuando al vidrio se le agregaron otros ingredientes

Para poder comprender las diferencias entre el vidrio y el cristal es preciso conocer más a fondo qué son, cómo se fabrican y cuáles son los usos que se les dan. Sin más preámbulos empecemos.

El vidrio

El vidrio es un material de carácter cerámico y de origen inorgánico. Está formado a partir de 3 ingredientes fundamentales: arena de sílice, caliza y carbonato de sodio. No obstante, se pueden añadir algunos óxidos para desarrollar colores particulares. Todos estos compuestos se unen y se funden a uno 1500º C. El resultado, tras el proceso de enfriamiento es un material duro, traslucido, frágil y carente de forma definida.

Es posible hallar vidrio en la naturaleza, siendo el más usual de estos casos es la obsidiana, que tiene un origen volcánico. Al igual que en un horno, los materiales se fundieron, pero el proceso de enfriado no permitió el reordenamiento molecular característico de los cristales minerales. Otro caso de vidrio en la naturaleza es la tectita, cuyo origen se debe a la fundición de sílice y otros materiales luego de suceder un impacto meteórico. Independientemente de sus posibles orígenes, el vidrio es muy poco frecuente en la naturaleza.

Características del vidrio

El vidrio en realidad nunca asume una condición absolutamente sólida, de hecho se mantiene en un estado denominado vítreo. En este caso las moléculas están apiladas de manera desorganizada, pero mantienen cohesión suficiente y con ello mantienen un nivel de rigidez mecánica.

Mientras el vidrio se mantiene cercano a su temperatura de fusión es maleable. Este es el punto en el cual se introduce en moldes, prensas o es trabajado para darle una forma particular. Es así como se fabrican botellas, vasos, jarraras, vasijas, ventanas y adornos y demás objetos de uso cotidiano.

El vidrio es altamente resistente a los ataques de agentes químicos como ácidos o soluciones alcalinas. Por ello es que tiene un dilatado uso en los laboratorios.

Cuenta con una densidad de 2,2 g/cm³ a temperatura ambiente y de un coeficiente de dilatación lineal realmente bajo. Esto permite que al ser calentado al rojo vivo y luego se sumerge en agua no se producen fracturas.

El cristal

El cristal, al contrario que el vidrio mantiene organizado a sus moléculas de manera estable. De este modo, los cristales conservan, en principio, propiedades bien definidas gracias a su disposición atómica.

Los cristales son bastante comunes en la naturaleza. Deben su formación a diversas causas como el enfriamiento de material fundido, la precipitación de soluciones ricas en minerales disueltos o la compresión de gases en cavidades de las rocas.

El cristal que guarda relación con el vidrio es en realidad producto de la añadidura de óxido de plomo a la ya conocida receta del material vítreo. Generalmente, la proporción mínima de este oxido en la fundición debe ser de al menos el 25% para que se reconozca como cristal. En términos concretos son un vidrio pero, por ciertas cualidades que les otorga el plomo reciben esta distinción.

Los orígenes de su fabricación se remontan al desarrollo de la industria de la cristalería en Venecia en el siglo XIII, en la cual su creación era un secreto de este gremio. Las piezas venecianas tenían un alto valor comercial y siempre se encontraban agregando nuevos componentes para dar con nuevas recetas. Allí fue cuando se agregó por primera vez y de manera generalizada el óxido de plomo, obteniéndose lo que se llamó “cristallo”. Allí nacieron los vasos esmaltados y tallados que resultaron en obras maestras propias de la nobleza.

Características del cristal

El cristal posee un orden molecular definido y bien claro que le permite comportarse como un sólido y no como un material en estado vítreo. Disponen de una resonancia característica que es uno de los elementos que permite distinguirlo con facilidad del vidrio común.

Por otra parte, el orden molecular le otorga propiedades de refracción de la luz distintas al del vidrio, pudiendo obtenerse patrones de descomposición de la luz espectacular. A su vez su reflexión es superior siendo más brillante que el vidrio normal. Estas características le han dado un amplio uso en el mundo de la joyería. No obstante el cristal suele ser mucho más frágil que el vidrio, por esto su uso es mucho más limitado.

Diferencias entre cristal y vidrio

Entre las principales diferencias que tenemos entre el vidrio y cristal resaltan las siguientes:

Componentes y fabricación

Esta es la principal diferencia entre el vidrio normal y el cristal, la añadidura de óxido de plomo, por esto requieren temperaturas de fundición distintas que varían en función del porcentaje de plomo añadido en la mezcla.  De hecho este simple detalle trae como consecuencia que en un horno donde se haga cristal ya no se puede fabricar vidrio.

Resonancia

El cristal cuenta con una resonancia particular que se nota claramente cuando golpeamos el borde de un objeto fabricado con este material. La resonancia tiende a ser más larga y aguda, haciendo un sonido característico de “cling” largo y fino. Mientras que el ruido producido por el vidrio es un “cling” mucho más cortó y seco.

Acabados

El cristal, al tener añadidura de plomo su estructura es mucho más organizada dándole cualidades de un material en estado sólido. Al tener una  estructura molecular más estable y definida es posible realizar cortes y acabados que son virtualmente imposibles en el vidrio normal. De hecho, la posibilidad de hacerle grabados al cristal le dio una fama sin igual destacándolo como objeto de lujo. Un ejemplo de esto es el famoso cristal de Bohemia.

Reciclado

El vidrio es 100% reciclable ya sea que se haya usado en la fabricación de fachadas de edificios, envases, parabrisas, ventanas, etc. De hecho, es muy común el reciclado del vidrio para abaratar costos de producción en la fabricación de nuevos productos a nivel industrial. Por el contrario, el cristal, por su contenido en plomo, no sirve para hacer vidrio normal porque aporta impurezas no deseadas al proceso de reciclaje. 

Usos

El cristal suele ser usado en utensilios finos como copas, vasos, jarras, vajillas, fuentes, entre otros. También es muy común su uso en piezas de joyería, decoración y adornos como figurillas, vasijas, jarrones, lámparas, etc. Entre tanto el uso del vidrio es mucho más diversificado y mucho más después de la Revolución Industrial a finales del siglo XVIII. El vidrio puede encontrarse en una incontable cantidad de objetos cotidianos como ventanas, botellas, puertas, barandas, suelo, mamparas, techos, tragaluces, parabrisas, pantallas, lentes, etc. También juega un papel importante en el mundo de la construcción y la arquitectura moderna.